¿Y si lo que hoy desechamos pudiera convertirse en una solución para el mañana? Con esa convicción, Argos, empresa de cemento del Grupo Argos, y Veolia pusieron en marcha un proyecto piloto que marca un antes y un después en la gestión de los residuos sólidos urbanos de Barranquilla.
A través de esta iniciativa, ambas compañías trabajan en la transformación de los residuos en combustibles alternativos para la planta de Argos en Cartagena, en un esfuerzo conjunto que representa un paso decisivo hacia la economía circular y la sostenibilidad a gran escala.
Durante seis meses, este proyecto pionero permitirá:
- Tratar cerca de 3.000 toneladas de residuos al mes.
- Recuperar alrededor de 1.000 toneladas que antes terminarían en rellenos sanitarios.
- Coordinar un ecosistema de aliados en cada fase, desde la recolección hasta el aprovechamiento energético.
“Hoy, de la mano de Veolia, trabajamos en una solución real frente a la problemática de los residuos, contribuyendo a la disminución global de los gases de efecto invernadero y a la gestión de residuos sólidos urbanos, al tiempo que optimizamos costos de producción. De esta manera, reafirmamos nuestra confianza y compromiso con Colombia y con la empresa”, afirmó Carlos Horacio Yusty, vicepresidente de Argos Regional Colombia.

“Con esta alianza buscamos aprovechar al máximo los materiales reutilizables y transformar los residuos en combustible derivado del residuo (CDR), un paso que reafirma nuestro compromiso con la sostenibilidad del país y con la aceleración de la descarbonización, pilar fundamental de nuestro plan estratégico Green Up”, expresó Judith Buelvas, directora país de Veolia Colombia – Panamá.
El piloto se enmarca en la estrategia de descarbonización y eficiencia energética de Argos, que busca alcanzar un 35 % de sustitución de combustibles tradicionales por alternativos en la planta Cartagena al 2030. Se trata de una contribución concreta a la reducción de emisiones en el sector cementero y a la gestión responsable de los residuos urbanos en el país.
Este proyecto impulsa la economía circular en la industria del cemento, genera procesos más sostenibles y eficientes, y beneficiará a clientes, comunidades y aliados, reforzando el compromiso de Argos y Veolia con un futuro más sostenible.

















